domingo, 11 de octubre de 2015

Propiedades de las cargas eléctricas

Propiedades de las cargas eléctricas


Algunos experimentos sencillos demuestran la existencia de fuerzas y cargas eléctricas. Por ejemplo, después de pasar un peine por su cabello en un día seco, usted descubrirá que el peine atrae pedacitos de papel. Con frecuencia la fuerza atractiva es lo suficientemente fuerte para sostener los pedazos de papel. El mismo efecto ocurre cuando materiales como el vidrio y el caucho se frotan con seda o piel.
Otro experimento sencillo es frotar con lana un globo inflado. El globo se adhiere entonces a la pared o al techo de la habitación, durante horas. Cuando los materiales se comportan de esta manera, se dice que están electrificados o que se han cargado eléctricamente.
En una serie sistemática de experimentos sencillos, se encontró que hay dos tipos de cargas eléctricas, a las cuales Benjamín Franklin (1706-1790) les asigno los nombres de positiva y negativa. Para demostrar este hecho considere una barra dura de caucho que haya sido frotada con un paño y que después se suspende por medio de un hilo no metálico.




 Cuando una barra de cristal que se ha frotado con seda se acerca a la barra de caucho, esta es atraída hacia la barra de vidrio. Por otra parte, si dos barras de caucho cargadas (o dos barras de vidrio cargadas) se acercan una a la otra.
 La fuerza entre ellas es repulsiva. Esta observación demuestra que el caucho y el vidrio están en dos estados de electrificación diferentes. A partir de estas observaciones concluimos que las cargas similares se repelen entre si y las cargas opuestas se atraen entre sí. Utilizando la convención sugerida por Franklin, la carga eléctrica sobre una barra de vidrio se denomina positiva y la que se produce en una barra de caucho se conoce como negativa.







"Física   Tomo II Cuarta edición Mc Graw Hill"

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